Translate

domingo, 7 de febrero de 2016

Los sueños como oportunidades


あきらめないでください!
¡Por favor, no se rinda!

Los sueños, ah, los sueños.
Desde pequeños planteamos nuestros sueños como lo que más queremos en la vida. Tal vez para el mundo sean una completa utopía, pero como niños creemos en nuestros sueños y los defendemos. Y es que como niños, desconocemos los límites, no le tenemos miedo al mundo y soñamos a lo grande. Sí, así es... los niños sueñan sin temor y sin compromisos. Una capacidad con la que todos nacemos y que conforme crecemos vamos olvidando e inclusive perdiendo.
Pero qué es lo que realmente pasa, pregunto, ¿Será esto algo natural? ¿Se supone que así tiene que ser? Porque cuando eramos niños cuando nos preguntaban por nuestros sueños, una chispa de vida nos invadía y quién nos podía callar. Aunque fuesen ideas sin sentido, nos enfadábamos si alguien se burlaba de nuestra forma de pensar. 

Hace un par de años tuve la oportunidad de estar en Totonicapán,  y pude ver cómo sembraban maíz. Ahí comprendí algo: Los sueños son como semillas. Y es que de un sueño (de una semilla) podemos crear oportunidades, pero así como el maíz, hay que trabajar día a día y velar para que crezca. A veces es difícil, pues los cambios y las adversidades están a la orden del día, y si no queremos que nuestro sueño muera, no queda más que hacerle frente a los problemas, avanzar y avanzar. 

Un sueño, una oportunidad. 

Yo tengo un sueño, varios de hecho, que al final son el mismo. Y estoy trabajando día a día por alcanzarlo... ¿Y vos?



No hay comentarios:

Publicar un comentario