Han sido un par de semanas un poco ajetreadas, llenas de emociones, pero con buena compañía y buen shogi ni se han sentido.
Sin dudas, todo lo que en esta vida se aprende llega a servir tarde o temprano. Y el shogi, constantemente me ha enseñado a que ser mejor día a día es posible. Claro, siempre con esfuerzo sincero y mucha perseverancia.
El día de hoy voy a escribir un poco acerca de la defensa en el shogi y cómo esto se ha ido integrando a mi vida.
Para Yasuharu Oyama, un gran maestro en la historia del Shogi, la defensa se define así: "La defensa es, por decir, la forma de corregir tus debilidades. No puedes derrotar a tu oponente, mientras tu propio campo está lleno de debilidades".
Y es tan cierto, ya que tanto en el tablero como fuera del mismo, sino no nos preparamos, nos va a llover. Siempre precavidos, listos para emprender al ataque.
La defensa lo es todo... pero esto no quiere decir que siempre vamos a estar a la defensiva. Más bien se refiere a que todo tiene su tiempo, pero no debemos atacar si nuestra posición no está lista para actuar frente a un ataque... igual al mundo real ¿no? Digo, muchas veces se nos hace fácil criticar a los demás cuando nuestra situación no es la más idónea para hacerlo.
Siempre pilas, siempre dispuestos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario